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Habilidades Especiales
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La Quimica es Gratis.
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El avance de la Caballeria Ligera es gratis.
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Los Mineros trabajan un 15% más rápido.
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Unidades de Polvora +50% de resistencia. Descubrir la tecnologia
polvora cuesta -50%.
Bonus
de Equipo: Unidades de Polvora entrenan un 20% más rápido.
Unidad Especial
La unidad exclusiva de los Turcos es el Jenízaro, que era un tipo de soldado
elegido unicamente por sus méritos y habilidades logradas através de un duro entrenamiento.
La mejora del Jenízaro en la Epoca Imperial le otorga un arcabuz que, a
diferencia de los arcabuceros normales, no necesita una distancia minima para
disparar.
Es una unidad poderosa, pero queda debilitada en su alcance que es algo corto
y en su tiempo de recarga del arma.
Habilidades Generales
La fuerza de la Civilización Turca radica en las unidades de Polvora, mucho
más fuertes y de mayor alcance.
Los cañones Turcos son de los más rápidos en ataque y logran desbancar a otras
unidades de asedio. El cañon Bombarda es una de las armás de fuego más
fuertes. Su ataque y alcance es mayor que los mismisimos Trebuchet mejorados.
Las
armas de Fuego aparecen en la Epoca Imperial y para poder entrenarlas antes
hay que investigar la quimica aunque, como ya hemos dicho, los Turcos poseen
la Quimica sin necesidad de investigarla.
Las unidades de Polvora que podrán crear son los Arcabuceros, Cañones,
Galeones con cañones y Torres con cañones.
Los Turcos tambien poseen buenas unidades de infanteria, que junto a su
habilidad para la recolección de oro le hacen dar un gran salto cuando llegan
a la Epoca Imperial (la ultima de todas).
Debilidades Generales
La Civilización Turca alcance su maximo apogeo en la Epoca Imperial, pero
mientras llegan a ella son una civilización bastante debil.
Su bonus de oro no sirve en las dos primeras Epocas, con lo que no les
ayudará nada.
Los
Turcos no poseen a los Piqueros ni a la Caballeria Pesada, con lo que si el
enemigo les alcanza en las primeras Epocas lo más seguro es que acaben en un
desastre.
Se requerirá una gran habilidad para pasar las primeras Edades sin sufrir
grandes daños.
Historia
El término "Turco" hace referencia
a dos grupos distintos de musulmanes del Medio Oriente: los selyuqis y los
otomanos. Los selyuqis eran nómadas de las estepas cercanas al Mar Caspio que
se convirtieron al islamismo en torno al siglo X. Alrededor de 70.000 turcos
selyuqis engrosaron como mercenarios las filas del ejército islámico del
califa de Bagdad. Estos mercenarios se convirtieron a la rama Sunni del
Islam, y posteriormente, en el año 1055, se convirtieron en el poder real
tras del califa de Bagdad, comenzando a extender su dominio político. Sus
líderes se hacían llamar sultanes, que significa "detentador de
poder". Hacia el año 1100 controlaban la mayor parte de Anatolia
(arrebatada a los bizantinos), Palestina, las tierras que rodeaban el Golfo
Pérsico y las ciudades santas de Arabia, llegando incluso hasta Samarkanda.
La aplastante victoria de los selyuqis sobre el ejército bizantino en
Malazgirt (actualmente Turquía), en el año 1071, les permitió ocupar la mayor
parte de Anatolia. Casi al mismo tiempo tomaron con éxito Jerusalén,
arrebatándosela a los musulmanes egipcios que la gobernaban. Estos dos hechos
produjeron tal conmoción entre los bizantinos, el papado y los europeos, que
tuvieron como resultado los 200 años posteriores de Cruzadas.
A pesar del éxito de los turcos selyuqis al retomar el control de Palestina,
las continuas guerras con los cruzados mermaron sus fuerzas. Estaba también
la amenaza de las actividades de los Asesinos, secta herética del Islam. Por
otro lado, el Islam entró en un periodo de introspección interna debido a la
popularidad del misticismo Sufi. En ese estado de agotamiento y debilidad,
sucumbieron al repentino ataque de los mongoles. Bagdad cayó presa de los
invasores en el año 1258 y el imperio selyuqi tocó a su fin.
Bajo el reinado del sultán Osman I, a principios del siglo XIV, la población
islámica de Anatolia (actualmente Turquía, Asia Menor) se unificó tomando el
nombre de osmanli u otomanos en su honor. Los otomanos declararon la guerra
santa al ya mermado imperio bizantino y se dirigieron desde Constantinopla
hasta los Balcanes, venciendo a los serbios en el año 1389 y, posteriormente,
en el año 1396, al ejército cruzado húngaro. Los mongoles, al mando de
Tamerlán, frenaron temporalmente los éxitos otomanos, pero Tamerlán siguió
avanzando con su ejército y los otomanos se recuperaron.
Finalmente, el 29 de mayo de 1453, el sultán Mehmed II (el Conquistador) tomó
Constantinopla. Durante ocho semanas, los jenízaros atacaron con 70 armas de
fuego los muros de Constantinopla, reduciéndola con éxito.
Una vez tomada Constantinopla, los otomanos avanzaron hacia Europa amenazando
con una serie de contracruzadas. Sin embargo, el ejército húngaro detuvo su
avance en Belgrado en 1456. Viena se defendió con éxito de sus ataques en
1529 y, una vez más, en 1683. El imperio otomano alcanzó su plenitud en el
siglo XVI, extendiéndose por Europa hasta Budapest y Odessa. Incluía toda
Grecia y los Balcanes; los territorios en torno al Mar Negro; Asia Menor,
Levante, Arabia, Egipto y la mayor parte de África del Norte. El Imperio
Otomano mantuvo su importancia como potencial hasta la I Guerra Mundial, en
el siglo XX.
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